Si el Señor no edifica la casa

May 23, 2026    Jordan Easley

¿Qué viene a tu mente cuando escuchas la palabra hogar? Para algunos, es una cocina cálida, el aroma del café y risas en la sala. Para otros, puede despertar dolor, recuerdos de peleas, divorcios o ausencias. Sea cual sea nuestra experiencia, todos estamos construyendo algo: matrimonios, familias y futuros. La pregunta más importante que podemos hacernos es: ¿sobre qué fundamento estamos construyendo?


Puedes construir una casa que impresione al mundo, como la mansión de veintisiete pisos y dos mil millones de dólares en la India, y aun así encontrarla llena de enojo y vacío. Una estructura puede derrumbarse bajo la presión si Dios no está en el centro. Por eso debemos comenzar con el fundamento. El Salmo 127:1 nos da una advertencia y una promesa a la vez: “Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican”. Puedes construir una estructura, pero solo Dios puede edificar una familia que perdure.