De la curiosidad a la conversión

May 9, 2026    Jordan Easley

La curiosidad puede ser un poderoso catalizador para el cambio. Considera la historia de un conserje en la NASA durante la carrera espacial de la década de 1960 que, a través de una simple curiosidad, escuchó un debate entre ingenieros y ofreció una idea revolucionaria que mejoró el combustible de la misión Apolo. Su curiosidad lo acercó, su valentía lo hizo participar, y su pregunta llevó a un gran avance. Este es el poder de la curiosidad, y es la misma fuerza que llevó a un hombre llamado Zaqueo a la mayor transformación de su vida.


En Lucas 19, conocemos a Zaqueo, un hombre cuyo intenso deseo de ver a Jesús superó su dignidad, su reputación y los obstáculos en su camino. Su historia nos muestra que, cuando estamos lo suficientemente desesperados como para buscar a Jesús, nos colocamos en posición para un encuentro divino. Jesús no busca a los calificados ni a los justos; Él busca a los curiosos, a los que buscan y a los perdidos, listos para llamarlos por nombre y cambiar sus vidas para siempre.