Construyendo un Matrimonio que Perdura
Imagina despertarte en medio de la noche con el sonido de una alarma de incendio. El humo llena el aire y ves un resplandor anaranjado. En ese momento, tus prioridades se vuelven completamente claras. No te preocupas por los muebles o el televisor; te enfocas en las personas que más importan y las llevas a un lugar seguro. Una alarma de incendio te impulsa a tomar acción con propósito.
Pero, ¿qué pasaría si tu matrimonio estuviera en llamas y no escucharas la alarma? La mayoría de los matrimonios no se derrumban de la noche a la mañana. Se consumen lentamente a partir de una chispa de egoísmo o una brasa de descuido. Mientras estamos ocupados con la vida, el fuego se extiende hasta que la relación que pensábamos segura apenas se mantiene en pie. La buena noticia es que Dios te ama demasiado como para permitir que tu matrimonio se queme sin antes hacer sonar una alarma. Él te muestra qué hacer cuando la escuchas, llamándote a la acción con propósito que puede salvar y reconstruir tu hogar.
