La mujer en el pozo
Un verdadero encuentro con Jesucristo siempre cambiará tu vida. No puedes encontrarte con Jesús cara a cara y salir igual. Esta es una verdad demostrada poderosamente en la historia de una mujer inesperada en un pozo de Samaria. Cuando Jesús decidió pasar por Samaria, no fue un atajo geográfico; fue una cita divina. Intencionalmente cruzó barreras culturales, étnicas y sociales significativas porque tenía un encuentro que debía cumplir.
El viaje de Jesús nos muestra que nadie está fuera de Su alcance. A Él le encanta entrar en territorio enemigo para encontrarse con personas quebrantadas en el punto de su necesidad. Este encuentro involucró a una mujer que vino por agua y a un Dios que vino por su corazón. Nos recuerda que Jesús aún se encuentra con las personas exactamente donde están, no donde ellos creen que deberían estar.
